SE ME HACE BOLA

Me estoy dando cuenta que desde hace un tiempo sólo vengo por aquí cuando tengo un día de esos gris plomo, cuando los pulmones me pesan, cuando para respirar necesito una pajita que me saque de esta burbuja. Vengo hasta aquí porque es mi jardín. En lugar de mirar al mar, navego entre las teclas buscando corrientes que se lleven este desazón, esta pesadez en la costillas. Esta mierda que se pega como las lapas a las rocas cuando llevas demasiado tiempo con el esternón dando clases de submarinismo.

Este folio en blanco es mi piscina, la hierba que comen los gatos cuando la vida se les hace bola. No ha pasado nada más allá. A veces los días tienen un color que no apetece mirar y hoy, el día es feo como el culo de una nevera. 

La próxima vez, prometo hablar de cómo se me achinan los ojos cuando me hacen cosquillas.




3 comentarios:

Outsider dijo...

Pues a mi me ocurre algo parecido, pero con el matiz de que cuando se me hace demasiado pesado, el folio en blanco se empeña en permanecer tal cual.

Outsider dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Eduardo Fanegas de la Fuente dijo...

Es cierto Marta, todos necesitamos un sitio al que ir a desahogarnos y este es el tuyo. Ahora ya no podré decir que me alegra verte por aquí pero sí que me alegra de que te vaya tan bien y que al fin y al cabo te desahogues como todos en nuestros malos momentos. En mi caso ya es que estoy tan cansado que ni fuerzas para despotricar me quedan...Besos mil