ACÉRCATE, SE ME ESCUCHA RESPIRAR

Demasiadas redes, mucha información, poco sentido. Demasiado todo, constantemente. Demasiados mensajes de whatsapp para contar mucho, para no decir nada. Demasiados detalles de dónde estás, a dónde vas, con quién, qué haces y por qué. Demasiados emoticonos y pocas caras, poca piel, ningún poro que deje ver realmente cómo sudas al mentir, cómo sudas al ser tú, natural y desnuda. Real. Demasiados cumpleaños en facebook, demasiadas felicitaciones. Sonrisas falsas. Demasiadas notificaciones inventariando el tiempo que hará mañana, a qué hora se pondrá el sol, y qué ritmo cardíaco tendré al verte después de una carrera hasta tus brazos. Demasiadas listas en spotify, pocos bailes, solos, a plena luz, en casa, como si nadie mirara, como si no existiera gran hermano, como si nadie lo subiera a youtube. Hacemos casi  todos demasiado nudismo opaco, vacío. Demasiado escaparatismo. Me incluyo, aunque esté dada la vuelta, aquí, ahora, con el pecho girado como el bolsillo del pantalón del que te sacas el smartphone. Utilizo las redes demasiado desnuda. A mi se me escucha respirar si te acercas a la pantalla. Prueba. Apuf. 






1 comentario:

Eduardo Fanegas de la Fuente dijo...

Las redes y toda esta tecnología que nos "acerca" tanto en el fondo nos deshumaniza un poco. Todos miramos hacia la pantalla y no a nuestro alrededor. Como con todo no somos capaces de utilizar las cosas en su justa medida...Besos